Sin categoría

Cuatro pasos clave para que los expedidores accedan a mejores contratos con las líneas navieras

En un momento en que el mercado del transporte marítimo se enfrenta a una serie de perturbaciones estructurales prolongadas y generalizadas, los expedidores deben centrarse en devolver el orden a sus procesos de adquisición y gestión de su relación con las líneas navieras. ¿Pero qué pueden hacer?, plantea reporte de Drewry.

En las numerosas interacciones entre los consultores de Drewry y expedidores de todo el mundo, dos expresiones en particular parecen surgir una y otra vez. “¿Qué puedo hacer en este mercado?”; y frente al agitado escenario del mercado “¿hay alguna regla nueva o mejores prácticas que debamos seguir [al hacer negocios]?”.

De acuerdo con la consultora, sin duda, para los profesionales de la contratación de transporte y de las operaciones logísticas, la gestión de las necesidades de transporte marítimo de una empresa hoy en día es una tarea dura y enormemente frustrante. Tener que explicar a la alta dirección los costos de transporte excesivos, la infrautilización crónica y los retrasos no es tarea fácil.

Drewry destacó cuatro medidas que los expedidores podrían tener en cuenta al comenzar sus ofertas y contratos para 2021/22:

1. Ofertar pronto y dar más tiempo al proceso

La lección de la ronda de negociaciones de contratos en la ruta Transpacíficos de 2021 es que los beneficiarios de la carga (BCOs) que lanzaron su oferta con antelación, les fue mejor a la hora de asegurar la capacidad y tarifas contractuales “tolerables” frente a los BCOs que esperaron “a ver cómo resultaban las primeras negociaciones”, y acabaron enterándose de que el mercado estaba “saturado”.

Por otra parte, anticiparse permitió a los BCOs obtener una mejor alineación sobre cómo el expedidor y la línea naviera pueden trabajar juntos en los nuevos contratos, incluyendo la búsqueda de compromisos recíprocos sobre el volumen, capacidad y previsión. Esto resultó útil en un entorno de escasa oferta.

Conviene además dejar más tiempo al final de las próximas licitaciones para asegurarse de enfrentar cualquier rechazo del volumen adjudicado por parte de las líneas navieras (un riesgo creciente) y reasignar las ofertas en el último plazo.

2. Pasar de las tarifas spot a las contractuales lo antes posible

Especialmente para los pequeños expedidores y para los que trabajan con agentes no operadores de buques (NVOs), uno de los principales problemas de los últimos meses ha sido la incapacidad de obtener tarifas contractuales anuales fijas o de conseguir que los NVOs (la mayoría) se adhieran a sus tarifas anuales fijas prometidas.

Muchos NVOs están diciendo abiertamente que no pueden proporcionar una validez de 12 meses de tarifas.

Por ello se debe reconsiderar la base de proveedores de transporte marítimo; aprovechar cualquier oportunidad de agregar y aprovechar el volumen, y de relacionarse con ellos. El objetivo es garantizar que las tarifas fijas prometidas no se conviertan en tarifas temporales sujetas a GRIs (incremento general de tarifas) y recargos imprevistos.

¿Cuándo se debe volver a las tarifas contractuales? Un expedidor pequeño, debería controlar sus datos de evaluación comparativa de tarifas para determinar cuándo se suaviza el mercado en sus principales rutas, ya que entonces podrá encontrar una mejor oportunidad de volver a las tarifas contractuales favorables.

3. Los expedidores de gran volumen deberían optar por un contrato de dos años

Drewry recomienda a algunos de sus grandes clientes que adopten contratos de 2 años en su próxima oferta.

Existe una tendencia emergente hacia los contratos más largos, que antes era una práctica poco habitual. Varías líneas navieras importantes están pidiendo proactivamente a los BCOs que pasen a contratos plurianuales. Los de 2 años de duración podrían resultarles beneficiosos, pero sólo si pueden satisfacer cierto nivel de estabilidad de tarifas.

En el caso de los contratos plurianuales, el mecanismo de indexación debe incluir también un índice de precios independiente acordado.

4. Convertirse en un “expedidor seleccionable”

El péndulo se ha movido y ahora corresponde a los expedidores intentar alinear sus prácticas y requisitos para convertirse en un candidato “seleccionable” por parte de las navieras y NVOs. Actualmente, un expedidor que retiene el contenedor de la línea naviera durante largos periodos de tiempo pasará al final de la cola cuando se produzca escasez de equipos.

Por ello el expedidor debe asegurarse de tener prácticas “respetuosas con la naviera”. Drewry recomienda revisar requisitos y contratos para no pedir tiempo libre que no se necesita realmente desde el punto de vista operativo e imponer requisitos o riesgos onerosos o demasiado costosos a sus proveedores de servicios de transporte.

Existen oportunidades para que la mayoría de las BCOs revisen sus prácticas -incluyendo la previsión y el tiempo libre- como forma de asegurar un mejor servicio y una capacidad más fiable por parte de las navieras.

De acuerdo con Drewry, las cuatro prioridades, si se abordan con cuidado y utilizando las mejores prácticas y consejos actuales, tienen el potencial de dar a los expedidores un mayor control y demostrar que no dejan ninguna piedra sin remover en su esfuerzo por estabilizar la situación y favorecer el ítem de transporte marítimo del expedidor.

Por MundoMarítimo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *