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Carmen Gloria Fernández: Pionera en el gremio de los agentes de aduana

Las vueltas de la vida llevaron a Carmen Gloria Fernández Pollmann a convertirse en agente de aduana. Sus planes eran otros, pero cuando comenzó a deteriorarse la salud de su padre Pedro Fernández Izquierdo, fundador de la Agencia de Aduana Pefer, junto a su hermana Mónica tomaron las riendas de la empresa y se transformaron en la segunda generación en la dirección de esta tradicional agencia con 61 años de existencia.

Esa encrucijada se dio en 1986. “Al principio fue bien árido entrar a un área que era tan masculina, entre los mismos empleados había una reticencia natural porque eran las hijas del dueño, pero poco a poco se fueron dando cuenta que estas mujeres fueron haciéndose cargo y sacando adelante la empresa”. 

Si bien su padre siguió en la agencia por varios años, Carmen Gloria y Mónica llevaban la administración y el día a día junto a su madre Luisa Pollmann Müller, quien trabajó hasta pocos días antes de fallecer y fue “el alma de la agencia”, comenta. “Era una mujer increíble que aprendió computación y a facturar a través del computador, algo que jamás había hecho en su vida”, recuerda con cariño.

Sin haberse formado en algo relacionado con el rubro, con la práctica fueron aprendiendo y estudiando y las dos hermanas y socias obtuvieron su autorización como agentes de aduana el año 2000, incorporándose como asociadas un par de años después a la Cámara Aduanera.

Cuando cumplió el período de permanencia exigido por los estatutos, se postuló y fue elegida directora de la Cámara, convirtiéndose en la primera mujer en integrar el Directorio. “Fue muy entretenido, trabajamos muy bien, de hecho fui a la reelección por un segundo período”, comenta.

Paralelamente, en 2006, era delegada de la Cámara Aduanera ante la Cámara Nacional de Comercio, postulando y siendo elegida como consejera de libre elección por 2 períodos consecutivos. “Es una labor que requiere mucha dedicación, pero es muy bonita y te permite entrar en varias áreas que pueden reforzar la labor del agente de aduana porque, en el fondo, el objetivo de toda esta labor gremial es posicionarnos como un eslabón esencial de la cadena logística y, sobre todo, como un socio estratégico de la Aduana”.

Dentro de la agencia se conocen como la Familia Pefer, donde trabajan 70 personas distribuidas entre la casa matriz en Valparaíso y oficinas en Santiago, San Antonio, ZEAL, Aeropuerto, Talcahuano y Los Andes. Desde que explotó la crisis sanitaria se organizaron en 2 turnos que trabajan semana por medio en forma presencial y la otra semana con teletrabajo y, pese a la significativa disminución del intercambio comercial, todos los puestos de trabajo se han mantenido.

“Hace años tuvimos la visión de crear nuestro propio departamento de investigación y desarrollo, que tiene a su cargo muchos sistemas que han sido pioneros y enlazan toda la información interna y de nuestros clientes. Eso lo tenemos desarrollado hace más de 10 años, así que en todo lo que se pide ahora estamos avanzados y diría que un poco más adelantados incluso”, comenta con orgullo sobre su agencia, que ostenta la certificación ISO 9001:2008 y se encuentra en proceso de obtener la certificación como Operador Económico Autorizado.

Cuatro hijos y seis nietos forman la familia de Carmen Gloria, en tanto un sobrino, hijo de Mónica, ya trabaja en la agencia como tercera generación en la vinculación de esta familia con el comercio exterior.

  • En la fotografía, Carmen Gloria aparece junto a su hermana Mónica.

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