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Cargas limpias lidera los acuerdos en la nueva relación entre EPV y TPS

Presidente de la estatal, Raúl Celis, señaló que la medida se adoptó para "mejorar competitividad del puerto".

Durante casi cuatro años, la Empresa Portuaria de Valparaíso (EPV) y Terminal Pacífico Sur (TPS) se enfrentaron en tribunales y también públicamente por las denominadas “cargas limpias”, donde básicamente el punto en discusión era si los aforos de las mercancías podían o no realizarse en el mismo terminal.

Producto de este problema, además de otros factores, se desató la crisis de los cruceros en Valparaíso que terminó con la mayor parte de estas naves atracando en San Antonio, con las consiguientes pérdidas para los negocios relacionados con esta industria en Valparaíso y cuyas consecuencias aún lamentan, exigiendo por estos días la materialización de un muelle de cruceros.

Pero esa situación de enfrentamiento cambió. El presidente del directorio de la estatal, Raúl Celis, confirmó que el conflicto llegó a su fin y que tanto TPS como Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL) podrán aforar las cargas al interior de sus recintos.

Una historia cuyo primer antecedente apareció hace menos de un mes cuando EPV y el operador del grupo Von Appen decidieron desistir de sus respectivas demandas ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC).

¿Cuál fue el motivo de este abrupto cambio de política? “Fundamentalmente se debe a que, como directorio, llegamos al convencimiento de que lo más justo, mirando como objetivo mejorar la competitividad del puerto, era permitir que se realizaran ciertos aforos en el terminal portuario”, explicó Celis, agregando que ello va a implicar menores costos de importación y que debería traducirse, también, en un mayor movimiento del puerto de Valparaíso.

El presidente de la estatal remarcó la serie de problemas con que se encontró el nuevo directorio, en especial con el concesionario del Terminal Uno. “Nosotros teníamos diversas acciones judiciales pendientes; una de ellas era la conocida con el nombre de cargas limpias, que se refiere a la posibilidad de realizar aforos en los terminales portuarios. También existían otras acciones que estaban relacionadas, por ejemplo, con la posibilidad de que se hiciera uso de los sitios de atraque de TPS para los cruceros que llegaran a Valparaíso”, subrayó.

En esa línea canaliza el desistimiento recíproco entre TPS y la EPV respecto a las causas que llevaban adelante ante el TDLC. “Esto implica, primero, que nosotros como directorio de la empresa portuaria autorizamos que se realicen aforos en los terminales de Valparaíso porque consideramos que con ello se mejora la competitividad y se abaratan costos”, dijo.

En esos términos, puntualizó que el cliente será en definitiva el que tome la elección de dónde aforar. “Si lo quiere hacer en un extraportuario, ya sea en la ZEAL (Zona de Extensión de Apoyo Logístico) o en otro de los cuatro almacenes extraportuarios, lo puede hacer perfectamente, va a depender de lo que defina el importador. En definitiva, va a ganar la tarifa más atractiva”, fundamentó.

Pero ese no fue el único entendimiento, sino que también se pactó que las instalaciones del Terminal Uno no pondrán inconvenientes para el arribo de las naves de pasajeros.

“Llegamos a acuerdo también con TPS respecto a los sitios de atraque y eso va a implicar que los cruceros perfectamente puedan utilizar el Terminal Uno para las recaladas a Valparaíso, que fue justamente la causa que motivó la pérdida de los cruceros para Valparaíso. Ese también es un avance muy relevante, porque nos asegura volver a tener exactamente las mismas condiciones que teníamos antes de perder los cruceros”, recalcó.

El exintendente también explicó que existe una tercera línea de consenso, que todavía se está afinando y que apunta a las rutas de accesibilidad desde La Pólvora al Terminal Dos.

“Eso es relevante porque esas vías de acceso van a ser sumamente utilizadas para la construcción del Terminal Dos. Era un tema que estaba pendiente con TPS y que está íntimamente relacionado con el proyecto que debiese desarrollar TCVAL”, subraya.

Añadió que era algo que no estaba aclarado, recordando que el tema fue motivo de una disputa judicial entre EPV y su concesionario más antiguo. “Se había resuelto que había un uso prioritario en favor de TPS, entonces lo que nosotros hicimos es avanzar en un acuerdo para ordenar esa prioridad, de tal manera de que se mantenga la posibilidad de un uso intenso por parte del concesionario del Terminal 2 para la construcción de la ampliación de sus instalaciones”, deslizó.

Comentó que es un acuerdo de uso, pero insistió que la gran utilidad la va a tener en el momento en que se construya el terminal, lo cual motivó la decisión de despejar la incógnita. “Por eso que el directorio era partidario de avanzar ya en ese aspecto, de manera de evitar que el futuro constructor del Terminal Dos señalara que tenía obstáculos para levantarlo por este problema del uso”, indicó.

El vocero de la Coordinadora Marítimo Portuaria de Valparaíso, Sergio Baeza, valoró el acuerdo alcanzado, destacando la importancia que esto tiene para sus asociados.

“Es una buena noticia para los trabajadores portuarios de Valparaíso que vuelvan los aforos (…). En estos momentos no lo estamos pasando bien, no llegan buques todos los días, se han ido algunas líneas y con los aforos vamos a competir con todos los extraportuarios también, porque era un contrasentido que ellos aforaran y que en el puerto no se pudiera hacer”, dijo el líder gremial, añadiendo que existe un tema pendiente.

“Nosotros firmamos un acuerdo con la empresa portuaria por el muelle de cruceros, que es algo que Valparaíso necesita. Es bueno que se concrete y hay un acuerdo firmado con toda la comunidad portuario y el sector turístico”.

 

Fuente: Mercurio Valparaíso

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